Entradas

Mostrando las entradas de octubre, 2025

No importa lo que ves, lo que importa es lo que crees que ves.

 No importa lo que ves, lo que importa es lo que crees que ves. Las cosas no son mas que objetos de uso. Aquieren almas si otro ser le cede la suya. Significa que el objeto dejará de ser una cosa, para aquel quien su alma entrega, seguirá siendo un objeto para todos los demás.  Se da vida, no importa lo animado o inanimado de la cosa, cuando creemos en ella. Creer es entregar el alma. Debemos elegir bien en quien creer porque una vez elegimos, los objetos, los arboles, los animales, los hombres....dejan de ser cosas. No importa lo que ves, lo que importa es lo que crees que ves. Es muy triste creer en las cosas, ellas no saben que uno existe. No tema en lo que ves. Teme en lo que crees. Quien puede dominar aquello en lo que crees, lo domina todo. Opaito.

Sembrar

  Sembrar ​La palabra sembrar tiene su origen en el latín. Procede del verbo latino seminare , que se traduce como "arrojar y esparcir las semillas en la tierra preparada para este fin" o "poner semillas" . La evolución fonética de seminare al español sembrar es similar a la de otras palabras latinas como homine , que es a su vez hombre , y famen , que se traduce como hambre . "A falta de hombre para regar o sembrar semillas" (significa) escasez, desolación. ​Debemos saber escoger qué sembramos y qué esparcimos sobre los demás. Igualmente, quién y qué se siembra , y quién y qué se esparce sobre nosotros. Por tanto, no siembres ni esparzas para ti ni para otro un mal momento , porque aquello que sembramos crece al pasar el tiempo. ​Un mal momento es después de una hora, una mala hora . Después de doce horas será un mal día . En siete días será una mala semana y, si se deja crecer, será un mal mes . A los doce meses será un mal año . Estos año...

De derechos a deberes

 *De derechos a deberes*   *Opaito* ¿Qué pasaría si aquello que hoy llamamos derechos humanos   fueran deberes humanos? Si en lugar de exigir respeto,   lo ofreciéramos primero.   Si en vez de reclamar justicia,   la sembráramos sin testigos. El derecho a vivir sería el deber de cuidar la vida,   el derecho a hablar, el deber de escuchar,   el derecho a ser libre,   el deber de no encadenar con juicios ni prejuicios. El mundo no cambiaría por decreto,   cambiaría por decisión.   Por la voluntad íntima   de dar antes que recibir,   de servir antes que señalar. Porque exigir es fácil.   Lo difícil —y transformador—   es vivir como si el otro fuera   tan humano como uno. La verdadera revolución no vendrá   cuando todos reclamen sus derechos,   sino cuando cada uno asuma sus deberes   como un acto sagrado...